El dolor, el llanto y la tristeza de mi hijo,

por mi supuesto abandono, es un daño tan profundo,

que por más, que lo abrazo, lo acaricio y lo beso,

siempre le queda el desamparo en su mirada.

Devolver el brillo a sus ojos,

la confianza a su mirada

y la felicidad a su rostro,

es la mayor y mejor razón

para sentirme útil en esta vida.

…que se me escapa.

No hay dineros, poderes ni mundanas glorias

comparables al entregado cariño,

que un hijo da a su padre.

El brillo de sus ojos, es perenne llama

qué alumbrará y dará calor a los más recóndito

de mi ser y mi alma,

siempre, siempre, me acompañará

desterrando de mí la soledad no deseada.

Papá, hazme cosquillas

Junio 28, 2007

Papá, hazme cosquillas

me dijo -con una sonrisa cómplice y pícara-

y a unas cosquillas suaves y acariciadoras,

unas exageradas risas y un grito sarcástico,

¡un beso, un beso¡

qué complicidad en el afecto,

qué dulzura de sentimientos,

qué amor más profundo y sincero.

Vengan todos los poderes, honores,dineros,

apegos a superficiales y efímeras glorias

y se comparen con unas sencillas caricias,

la sonrisa cómplice de su amor y agradecimiento.

La perversión de los hombres

crece y se ampara en lo que creen

que es lo que más quieren;

pues cual perversa situación

es privar a su hijo

de su padre, el cual necesita

como sustancia natural de su esencia,

justificando semejante atrocidad

en defensa del inocente dañado.

¿Cuánta oscuridad anida en el alma humana?.

La muerte, la muerte de mi padre,

hiela y comprime mi pecho,

profundiza mis costados

como daga inmisericorde y asesina

arrebatadora de lo más preciado,

sublime justiciera de lo ignoto.

Ese ignorado estadio, donde pacerán

todos los espíritus

y donde no sabemos

si volveremos a reunirnos

con nuestros seres queridos.

¿Y si así fuese?

¿Con que brazos nos apretaremos?

¿Con que pechos nos rozaremos de amor eterno?.

Esas tardes que recorríamos

el trayecto desde la guardería

a la casa, a nuestra casa,

esas tardes en las que, tu pedaleo

esforzado y sincopado

me trasmitía tu disfrute de aventura

en mi compañia.

Esas tardes que nunca volverán

en las que mi felicidad

era simplemente disfrutar

de tu compañía.

Tus palabras hace que me refleje

en el tempo de mi propia vida,

y me sitúe en el espacio

de mi propia muerte.

Llega un momento

Junio 27, 2007

Llega un momento,

en que tus afiladas palabras

a la vez que abren mis carnes

las ordenan,

me convulsiona y en las sacudidas

saca de mi, las esencias

que cataliza mi vida,

las esparce, sin ropajes, desnudas,

porque tus palabras sitúan mis sensaciones

en el transcurrir de mi tiempo

dando cuerpo

a mi convivencia con la muerte.

Te sorprendió la muerte

Junio 26, 2007

Te sorprendió la muerte, agazapada detrás de un sueño,

sigilosamente esperó, a que te quedaras indefenso,

sin posibilidad de ayuda, sin que nadie cuidara tu aliento,

cuando apareció el socorro, tu vida ya había sido devorada en exceso.

Del cruel naufragio, sólo diseminados restos

se debatían en el umbral del Finisterre colérico,

todo quedó atrás abruptamente, en un momento,

como si todo formase parte de un mal sueño,

de golpe desaparecieron tus años venideros,

sólo quedan recuerdos y un miserable desconsuelo.