La perversión de los hombres

crece y se ampara en lo que creen

que es lo que más quieren;

pues cual perversa situación

es privar a su hijo

de su padre, el cual necesita

como sustancia natural de su esencia,

justificando semejante atrocidad

en defensa del inocente dañado.

¿Cuánta oscuridad anida en alma humana?.

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